martes, 27 de julio de 2010

Reflexión por Fiestas Patrias.

Hace poco leía algo sobre las frases "cliché" y lo "cursi" y su relación - para algunos- con algo idílico, fuera de sitio, puramente emocional y hasta cierto punto ridículo. Recordar a Túpac Amaru, Miguel Grau o a cualquiera de nuestros héroes en el día del Perú es un cliché; decir alguna frase que exprese nuestro amor por el Perú, es cursi; decir que vamos por buen camino, es un cliché; poner la bandera en nuestras casas, es cursi, que la pongan "los antiguos". La lista de "clichés" es muy larga, pero lo raro es que como peruanos pensemos que el repetir una frase, idea, acción o expresión "valiosa" sea algo que ya no tiene sentido, algo que ya paso de moda, que ya tuvo su momento, y que ahora no.



En fin, todas son opiniones y como somos democráticos, debemos respetar todas las posturas por más absurdas que sean, teniendo la esperanza de que algún día se puedan dar cuenta del verdadero valor de nuestro país y empiecen a sumar y a no quitar esfuerzos. Ups... dije otro cliché. No importa, la idea es que nos expresemos libremente y no censuremos nuestros sentimientos por temor a que nos digan "cursis".

Hoy el Perú está de fiesta, cumple 189 años de su independencia. Libres y soberanos en una tierra hermosa. Pero no sólo celebramos eso, sino también su grandeza, su gente, nuestra suerte de haber nacido en este maravilloso país. Somos un crisol de razas, de culturas, de costumbres, de lenguas, somos cuna de civilización, somos megadiversos, finalmente somos peruanos y eso celebramos!

Sin embargo, aún nos falta mucho. Digo esto por que a pesar de ser un país tan maravilloso, tenemos muchas debilidades y es bueno reconocerlas de frente para combatirlas. Tomaré una muy concreta, mucho nos quejamos de nuestras autoridades, de la corrupción, etc, pero no somos concientes de que somos nosotros quienes los elegimos. Ahora, a escasos meses de los comicios municipales, debemos "pensar" nuestro voto, por que el Perú lo merece. No sembremos más atraso, sembremos cambio! No depende del político, depende de nosotros.

Hay que contribuir a hacer más grande nuestra patria. Siempre escucho decir: sí, somos ricos y todo, pero también tenemos cosas malas y eso nos opaca del resto. Muy bien, pero ... ¿qué estás haciendo tú, peruano disconforme, para lograr cambiar y desterrar esas cosas malas que nos opacan? Probablemente la respuesta sea: nada, no me corresponde. ¿No te corresponde? ¿acaso no eres peruano?. Es nuestro deber sacar adelante al país, desde nuestra vida cotidiana, desde nuestras casas, desde nuestras escuelas y universidades, en el trabajo, todo lo que hagamos contribuye a nuestro país. Hagamos las cosas bien, para que se replique en el bien común.

Para terminar, nunca olvidemos nuestras raíces, lo que somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Seamos tolerantes y respetuosos, aún más en un país con tanta diversidad cultural y étnica. Integrando lograremos el éxito, recuerden que hay una frase que dice : divide y vencerás... no apliquemos esa frase en nuestro país con nuestros hermanos, por que son eso, hermanos, que comparten un pasado común, más no enemigos. Merecemos ser un país más unido, más solidario, más íntegro. Celebremos la fiesta del Perú y reflexionemos para generar el cambio que necesitamos para lograr un mejor país.

Amemos nuestra cultura, amemos lo nuestro por que ...Dios a la gloria le cambió de nombre y le puso PERÚ.

¡Felices Fiestas Perú!

viernes, 9 de julio de 2010

Gastronomía peruana, un pilar de nuestra identidad.

El boom de nuestra gastronomía a nivel mundial recién está empezando y tiene para rato.

Cuando hablamos de cocina peruana, hablamos de elementos perfectamente unidos y encajados que hemos heredado de las culturas de 4 continentes que se asentaron en Perú (andina, europea, africana y oriental). Técnicas, especies, costumbres, tradiciones, ingredientes, sazón, etc son parte de los elementos que conforman ese engranaje perfecto que ha dado como resultado nuestra maravillosa cocina.

¿Ven? cuando los elementos por más diferentes que sean, se unen, son capaces de realizar cosas impresionantes. Un ejemplo de integración es nuestra gastronomía y como peruanos debemos de sentirnos más que orgullosos de ella y aprender que las diferencias no siempre separan. Digo esto en alusión a nuestra vastísima riqueza cultural que para muchos es un problema. Cambiemos y desterremos esa idea, y seamos cada vez más inclusivos e integradores que en nuestra diversidad está la clave de nuestro éxito.

Nuestra economía. Una nueva mirada.

Como verán he colgado material audiovisual para que hagan más ameno el blog y por que los videos recrean mejor lo que a veces queremos explicar a través de palabras.

Nuestra economía está creciendo, las cifras lo demuestran, el mundo lo dice. ¿Resultado de qué? por un lado, de una mayor integración de los pequeños y medianos empresarios del país, que ahora pueden introducirse en la economía mundial, bajo beneficios que los favorecen en un mercado competitivo y de amplio alcance. Además de los continuos megaproyectos que el Estado viene desarrollando en varios campos que de algún modo favorecen la economía de nuestro país, no sólo brindando infraestructura, sino también oportunidades para desarrollar empresa. De hecho que me faltan muchos aspectos, pero no soy economista ni mucho menos.

Los invito a comentar.

Identidad peruana

Este video es muy interesante, nos muestra la diversidad cultural de nuestro país, nuestra composición social y racial, y todos los elementos que nos componen. Nos sirve a todos los peruanos, para afirmar nuestra identidad y sentirnos orgullosos y convencidos de lo nuestro, que no es cualquier cosa!

Tienen que verlo!

jueves, 8 de julio de 2010

Perú: El catálogo del mundo

Este video se hizo para promocionar al Perú en el extranjero, tiene mucho tiempo ya. Sin embargo, de qué sirve promocionarlo fuera, si nosotros no nos identificamos con la grandeza que nos muestra el país. Abramos los ojos y veamos cuán grande es nuestro Perú. Que esa diversidad cultural y natural no sea un obstáculo. Pensemos en que somos únicos y nadie es mejor que nosotros y hagamos de esta tierra bendita, la mejor del planeta!


miércoles, 7 de julio de 2010

Integración racial. ¿una utopía?

Los temas centrales de este blog son la identidad e integración, dos conceptos que siempre están interrelacionados como se mencionó en el anterior artículo. Esta vez quiero hablar acerca de la integración racial; para esto empezaré con una pregunta quizá muy polémica ¿somos racistas? La respuesta es muy personal, por tanto muy subjetiva y quizá no todos reconozcamos que en algún momento hayamos tenido alguna conducta racista hacia nuestros semejantes.

Si nos remitimos a un pasado no muy lejano, siglo XIX y XX, podemos observar un panorama un tanto común en toda Latinoamérica. Salíamos de una época de subyugación, de sometimiento a cargo de pueblos europeos que después de la conquista instalaron sus colonias aquí. La independencia que tuvo antecedentes tempranos en el siglo XVIII, se fue consolidando en el XIX y cual plaga se fue propagando en el resto del continente dando paso a las nuevas repúblicas.

En todas ellas había un resentimiento, un rechazo y una negación al pasado cercano, es decir el español. La ya consolidada "nación criolla", conformada por descendientes de españoles, los comúnmente llamados españoles americanos, poco a poco fueron buscando rasgos propios que los identifiquen como grupo social y más adelante como nación, diferente a la península. No querían ser españoles pero tampoco querían ser indígenas, ni relacionarse con cualquier otra casta. Querían que esa independencia se manifestara en todos los campos, pero sin embargo siguieron manteniendo los sistemas de castas y relegando a los indígenas y negros. Es decir, más de lo mismo, seguían utilizando parámetros segregacionistas propios de los españoles.

Algunos conservadores prefirieron irse de las colonias y regresar a Europa, por fidelidad al antiguo régimen. Otros pensaron que América era su tierra y que aquí debían quedarse. La mayoría de criollos eran esencialmente racistas, la segmentación social y racial se fue afirmando más y más.

Pronto surgieron representantes que consideraban que el atraso que caracterizaba a América era producto de la presencia y el cruce de razas inferiores que en su gran mayoría contribuían al estado de "barbarie". La única solución era exterminarlos o de lo contrario relegarlos. Algunos propusieron que mediante la educación, los indígenas podían incluirse en la sociedad.

Sin embargo, la postura que se impuso fue la que postularon algunos representantes de la élite americana. Ellos propusieron el fomento de la migración europea, no española, que de algún modo "blanqueara" a la sociedad americana, considerando que la raza blanca era superior al resto. Así durante fines del siglo XIX e inicios del XX, especialmente entre 1880 y 1914, se produjeron las más importantes migraciones a países como Perú, Argentina, Chile, Brasil, México, Uruguay entre otros. Germanos, franceses, italianos, ingleses, portugueses, sirios y libaneses fueron los principales "colonos" que llegaron a estas partes del continente, con el único propósito : "blanquear" y europeizar a las sociedades americanas.

En Argentina representantes como Sarmiento y Alberdi, se caracterizaron por su marcado pensamiento eurocéntrico. Alberdi decía: “en América todo lo que no es europeo, es bárbaro; no hay más división que ésta : primero el indígena, es decir el salvaje; segundo, el europeo, es decir nosotros”.

¿Y el indio, y el negro? o.O

Aparece una voluntad de ocultar estos componentes de la sociedad americana que existían desde los primeros momentos del descubrimiento y conquista del Nuevo Mundo. Se presentó la urgencia de proponer el exterminio del indígena y el ocultamiento del negro, como representantes de la barbarie que componían parte de la realidad americana.

Para Sarmiento la instrucción sola no sería suficiente para sacar a la Argentina de su barbarie; se requería una real infusión de genes blancos, representantes de la civilización, de lo urbano. Barbarie era el resto y para conseguir el progreso, la Argentina debía borrar o destruir lo bárbaro que había en su seno. Se trataba de ser o no salvaje, y para no ser salvaje era necesario civilizar, ¿cómo civilizamos? a través de la migración europea.

Vemos que durante este tiempo no se podía hablar de "integración racial" bajo ninguna modalidad, jamás una integración que incluyera al negro y al indio. En vez de eso se puede apreciar una desintegración social, cultural y sobretodo racial.

Argentina lo logró. Actualmente la mayoría de la población argentina son de raza blanca, descendientes de estos migrantes europeos, en su mayoría italianos. En nuestro país, no se consiguió, pues la población negra e indígena era mucho mayor que en el resto de América, por haberse desarrollado aquí una inmensa variedad de culturas autóctonas y el grandioso Imperio de los Incas y más adelante por constituir un punto importante para la comercialización y trata de esclavos negros. México comparte la misma realidad.

Hoy en pleno sigo XXI, estos planteamientos no nos son del todo ajenos. El racismo sigue presente, camuflado bajo distintas modalidades. El Perú, decía el historiador José Antonio del Busto Duthurburu, es un país mestizo por donde se lo mire. Somos un crisol de etnias, de razas. Estas diferencias raciales han generado continuas discordias y conflictos sociales, provocando la marginación, la discriminación y el relego de muchas personas de color, de rasgos indígenas o afroamericanos.

¿Es esto algo coherente con nuestros tiempos? ¿nos hace más bacanes el "negrear" o "cholear" al resto?

Evidentemente creo que si no somos capaces de reconocernos a nosotros mismos, nunca nos integraremos y por tanto los conflictos sociales irán en aumento y la integración será cada día algo más utópico. En nuestro país - existe un dicho popular - quien no tiene de inga tiene de mandinga. Quiere decir que todos estamos mezclados: cholos, criollos, mestizos, indios, chinos, blancos; los de la costa, sierra y selva. Todos somos productos de un cruce de razas que no viene de ahora, sino de años atrás: de los abuelos de nuestros abuelos.

Pues bien, esa es nuestra realidad, no podemos cambiarla, debemos aprender a aceptarla para caminar juntos por un mismo sendero, que nos conduzca al éxito de nuestro país. Sería algo retrogrado y hasta cierto punto "ignorante" retomar las posturas de Sarmiento o Alberdi y seguir pensado que esa diferencia racial es el problema de nuestras naciones. El problema de nuestras naciones es la falta de integración e identidad con los nuestros y lo nuestro, esa integración e identidad implica respeto, honestidad, amor y solidaridad. He ahí la importancia de conocernos para saber quiénes somos y a dónde vamos, como dice el enunciado de este blog. Brasil es nuestro mejor referente.

Si alguna vez hemos sido racistas, pongámonos a pensar en lo ridículo que se nos ve. Seamos más humanos y valoremos a las personas por su esencia, por sus capacidades, por su entrega y no por su color de piel. El racismo no nos conduce a nada bueno, al contrario nos regresa varios siglos atrás. Nuestra riqueza étnica es eso, RIQUEZA, ningún otro país es tan rico como el nuestro. Valoremos eso y seamos más gente, aprendamos a tratar a todos los peruanos por igual y a no hacer de la integración racial un tema utópico.

Te invito a hacerlo y a ser parte del cambio, por un Perú más justo e integrado con mejores y mayores oportunidades para todos.

miércoles, 9 de junio de 2010

Seamos emprendedores del cambio

Dicen que las cosas buenas se replican, esta vez colgaré un video que vi en otro blog y me pareció genial. Es un video que nos motiva a ser emprendedores cada día y a no rendirnos por más adversidades que se nos presenten en el camino. De a pocos, pero hagamos el cambio, por que las cosas más sencillas son las más extraordinarias. Atrévete a cambiar!!